No lo digas.

ardoroz:

Te amo.

No me digas que me amas si realmente no lo sientes, no me digas que todavía me quieres pero pruebas otros labios, no me digas que me extrañas cuando estás pensando en otro, no me prometas cosas que no piensas cumplir.

No me digas que me amas porque llego a creerlo y después sufro…

Nada es para siempre.

Hoy me puse a limpiar mi bandeja de entrada y encontré conversaciones y cartas que ahora son la prueba viviente de que nada es para siempre. Promesas de amor, proyectos de vida, sentimientos que, en esos momentos, parecían ser algo que durarían para siempre, pero no. No son más que palabras dichas al viento, palabras que que se dijeron dos personas enamoradas pero que ya dejaron de tener valor sustancial para convertirse en un simple recuerdo de lo que fue, lo que eran juntos y lo que sentían el uno por el otro.
Me encontré a mi mismo en el pasado, encontré a las personas que amaba y las promesas que nos hicimos y que, obviamente si estás leyendo esto, sabes que ya no cumplimos.
A veces la vida es eso que pasa cuando rompemos promesas que juramos nunca romper y lastimamos a personas que prometimos nunca lastimar.
Porque sí, al ver esas conversaciones y cartas, también me invadieron todos los recuerdos y sentimientos de las rupturas, el dolor, el llanto, la desesperación, el sentimiento de estar perdido.
Me encontré a mi mismo en el pasado, roto y sin esperanzas, también vi el rostro de todas las personas que rompí y fui perdiendo en el camino hasta donde me encuentro ahora.
Hoy me puse a limpiar mi bandeja de entrada y terminé evaluando mi vida y descubriendo que nada es duradero aunque en ese momento así lo parezca.
Nada es para siempre, ni todo el amor, ni todo el dolor.

A.Doroz.

pony