November 2011
32 posts
Estoy sentado frente a la pantalla de la computadora sin saber realmente lo que quiero escribir sobre nosotros o sobre mi, sin saber realmente cuáles son las palabras correctas para definir a la persona que desea escribir algo sobre su vida y sus más estúpidos o profundos pensamientos, sin tener una idea clara de dónde terminaré al redactar éste texto que comienza a hablar sin ayuda de algún sentimiento específico.
Fumo un cigarro para estimularme y para lidiar con mis impulsos insomnes, sin tener claro el por qué sigo escribiendo sin detenerme a pensar lo que estoy diciendo en realidad; puede que solamente haya adquirido un nuevo vicio, el cual debo solucionar escribiendo y nada más… algo así como una nueva forma de cansar a mi mente, la cual suele quedarse impávida ante mis ganas de dormir.
Sorbo un poco de café, sabiendo que eso no ayuda a mi ya complicada situación, que si continuo bebiendo ese brebaje, mis parpados no querrán abrazar a los ojos con los que te admiro y que cubro al momento de querer soñar contigo.
Me muerdo las uñas por la ansiedad que me genera el no tener ideas. Vuelvo a mirar la pantalla y a mis dedos teclear las palabras que relatan mi triste situación, sin poder hacer algo para detener todo este sinsentido.
Observo al cielo decorado por la noche y enciendo mi segundo cigarro, sin tener un ápice de lo que realmente quiero compartir contigo.
Comienzo a pensar que es momento de dormir y quedarme con las ganas de escribir algo que valga la pena, algo que sea memorable o divertido, algo que el día de mañana quiera leer para recordar cómo era yo en esos días que ahora son solo recuerdos.
Observo mis dedos que continúan tecleando pensamientos absurdos y decido detenerme… ahora.
A veces no duermo pensando en cómo sería vivir sin sentir, vivir sin remordimientos o mentiras, vivir sin preocupaciones, sin problemas o desamores.
A veces no duermo porque simplemente no tengo sueño ni sueños, porque me paso la noche atribulando una vida sin ti.
Aveces no duermo por la cafeína que excita mi más perturbada imaginación, concibiendo una extraña visión fatalista del mundo y de nuestro futuro.
A veces no duermo por el hecho de tenerte bailando y cantando en mi mente todo el tiempo.
A veces no duermo porque quiero seguir escribiendo sobre ti y sobre mi… sobre los dos.
A veces no duermo para poder inmortalizar pensamientos que solamente llegan de noche, cuando el silencio invade mi habitación.
A veces no duermo porque siento que es cuando más vulnerable me encuentro, porque es cuando solamente me tengo a mi para conversar sobre ti.
A veces no duermo porque no quiero y porque te quiero.
Lo poco de vida y amor que he experimentado durante mi estancia en ésta realidad que me compone inexorablemente, me han enseñado que pensar a futuro es como sentirte satisfecho cuando aún no has probado bocado, como pensarte ebrio sin haber bebido una gota de vino, como planear en vida que tu muerte será accidental o cantar “jaque mate” a media partida de ajedrez sin una verdadera posibilidad de triunfo.
Planear a futuro es querer dominar nuestra realidad y así forjar un sendero mucho más seguro por el cual transitar hasta el final de nuestros días, pero también es dar por hecho que personas y situaciones obedecerán nuestros deseos y es ahí donde radica la pequeña tragedia, pues al planear esperas resultados y de esos resultado tienes expectativas las cuales no siempre van a ser cumplidas.
Pensar y planear no son la misma cosa, yo me he pensado más de una vez casado, con hijos, viviendo en una bella casa, teniendo un trabajo que me gusta y realizo por placer más que por necesidad, me he pensado de muchas maneras pero…
¿Qué estoy haciendo para que esos pensamientos transmuten a realidad?
¿Qué he planeado para lograr esos objetivos en mi vida?
¿Podré lidiar con el hecho de no ver cumplidos todos esos deseos disfrazados de expectativas?
La verdad… no lo sé. Planeo vivir sin pensar tanto en un mañana que no está garantizado pues al final, nadie controla completamente su destino y eso me alegra porque no podría lidiar con una historia mal contada de mi vida en donde ya conozco el clímax y desenlace con apenas haber leído un par de capítulos.
Mi plan a futuro es que mi futuro sea trazado de manera más espontánea.
Hoy quiero admirar los deliciosos frutos de la vida, cosechar las grandes victorias que fueron resultado de mi trabajo y mirar hacia adelante siempre con la frente en alto.
Hoy me siento feliz, feliz de poder disfrutar la compañía de cada uno de ustedes; de mi familia por darme la alegria que aveces no sabía que necesito y por recordarme que siempre existen personas a las cuales dedicar mis truinfos; de mis amigos que me permiten sentir que todo es posible estando juntos. Les doy gracias a todos, incluso a aquellos que por ahora están lejos y a los que ya no están aquí pero que han hecho de mi vida una experiencia feliz, más plena y valiosa.
Que bonito es estar feliz y morir a carcajadas, estar triste y llorar a moco tendido, sentir esas mariposas en el estomago cuando te enamoras o mentar madre cuando te encabronas, ir a la playa, dormir con la persona amada, trabajar bien duro y gastarte el dinero antes de que termine la quincena, cantar en tonos a los que jamás imaginaste llegar cuando estás bebiendo con amigos, empinarte una cerveza bien helada, fumarte ese último tabaco y recordar el pasado con las personas que te acompañaron en esos días…
Que bonito es disfrutar de las vergüenzas que te hacen pasar tus amigos o el poder recordar lo divertidas que fueron, si no fuera así, la vida no tendría ningún sentido.
Hoy te digo gracias. Gracias por los momentos que hemos compartido, los sueños y los secretos que nos contamos en confidencia, así como las lagrimas que compartimos o secamos en esos momentos difíciles.
Gracias por dedicarme tiempo para escuchar mis problemas y por ayudarme a buscarles la solución y sobre todo por dedicarme tiempo para sonreír contigo.
Gracias por ser lo que eres.
Gracias por ser parte de mi historia.
1.- Nací a finales de los 80’s.
2.-Si me tratas bien soy un amor.
3.-Si me tratas mal te haré sentir peor.
4.-Soy fanático de twitter.
5.-Soy mejor que tu… ni pedo.
6.-Me vale madre lo que opinen de mi.
7.-Soy incómodamente directo.
8.-Mi tipo de sangre es A+.
9.-Soy adicto a la cafeína.
10.-Soy pésimo contando chistes.
11.-De pequeño me dieron ritalin.
12.-Soy un poco piromaniaco.
13.-Tengo problemas con mis horas de sueño (maldita cafeína).
14.-La gente piensa que me drogo porque dicen que siempre estoy feliz (¿es tan raro ser una persona alegre?).
15.-No me gusta la comida picante.
16.-Me gusta verme diferente y que la gente lo note.
17.-Soy bien pinche extraño y me gusta ser así.
18.-Tengo muchos amigos pero poca me conoce completamente.
19.-Soy culero así que no te sorprendas o te espantes si un día te digo algo que te haga sentir mal…
20.-Prefiero una verdad dolorosa que una alegre mentira.
21.-En general me considero una persona autentica pero eso es mamar de más ya que cada quien cree eso de su persona.
22.-Amo leer sobre: filosofía, historia, política, medicina, sociedad, la vida, la existencia, el universo, la humanidad, el amor, la guerra, la muerte, la inmortalidad en fin amo leer.
23.-No me espanta tener charlas inteligentes.
24.-Estudio medicina lo cual me fascina.
25.-Siempre dicen que aparento menos edad, lo cual a estas alturas de mi vida me encanta.
26.-Fumo, tomo y adoro la fiesta y no, no vas a cambiarme.
27.-Me gusta creer en la gente, pero si me defraudan es muy difícil que vuelva a confiar.
28.-Cuando estoy aburrido comienzo a decir tonterías.
29.-Soy una persona solitaria por elección sociable por diversión y cuando quiero a alguien lo hago de corazón.
30.-He tenido un amor platónico, un amor frustrado, un amor no correspondido, uno que no resultó eterno…
31.- Aun sigo esperando a esa persona que me haga vibrar y sienta lo mismo que yo.
32.-Me considero romántico pero también puedo ser frío y apático sin querer.
33.-Si me cuentas algo y me pides consejo voy a decirte la neta.
34.-Me zurra: lA gEnttee qUee aBlaA aSii.
35.-No me agrada que abusen con los hashtags en twitter.
36.-No le entiendo al futbol y no me gusta.
37.-No le entiendo al box y no me gusta.
38.-No le tengo miedo al fracaso.
39.-Suelo tener furia al volante lo cual no me gusta pero dicen que me veo muy cagado gritándole a la gente y cosas así.
40.-Amo comer pero mi mundo no gira alrededor de la comida.
41.-Soy ateo desde los 13 y estudioso del tema.
42.-Soy irreverente y hasta insultante al referirme a dios y las religiones.
43.-Si tú eres creyente mejor no discutas conmigo sobre religión porque mi retorica es mucho mejor que la tuya.
44.-Disfruto todo tipo de música.
45.-Yo ya usaba botas desde la secundaria y ahora me dicen hipster por eso.
46.-Me encanta escribir, pintar y modelar además creo que lo hago medianamente bien.
47.-Me gustan las niñas altas pero también me enamoro de chaparritas.
48.-No me da miedo llorar si me siento triste o mal.
49.-Mi humor es muy ácido.
50.-No he tenido una suegra que no me ame.
Te conocí allá por septiembre y un 23 de octubre nos besamos por primera vez, para después convertirlo en el más grato de mis pasatiempos durante el tiempo que nos amamos.
El 23 de enero es tu cumpleaños y el mío es el 7 de ese mismo mes.
A mis 23 años puedo presumir pocas cosas, una de ellas es que te amé como nunca había amado a alguien en toda mi vida.
2 y 3 son los números que al sumarse revelan en noviembre nuestro primer y único aniversario.
2 y 3 son los números que, sumados, revelan todas las veces que terminamos por tonterías, berrinches o malentendidos, que al final del día siempre lográbamos resolver.
23 de octubre pero después de 365 días desde nuestro primer beso, con altas y bajas, llegamos al principio de nuestro final… de nuestro tiempo juntos.
Ayer a las 23 horas, lloré como todas las noches desde que te perdí y pensé recuperada, por sentir que estabas conmigo para intentarlo con todas tus fuerzas pero tú ya estabas pensando en los sentimientos de otra persona, pensando en como dejarme sin parecer la villana de esta historia.
Hoy no hubo de esa curiosa coincidencia numérica y puede que eso haya sido señal de que se ha roto la magia… pues ahora sé que ya no quieres regresar y yo ya no quiero retenerte.
Te amo y por ti estoy dispuesto a llegar hasta el final. Estoy dispuesto a caminar cualquier distancia, llorar las lágrimas que sean necesarias, perdonar y rogar que perdones nuestros errores, crear nuevos recuerdos, olvidar las idioteces cometidas por no pensar en las consecuencias, a recordar esas pequeñas cosas que le dan alegría y valor al tiempo que compartimos, estoy dispuesto a dar todo, a redefinirme como persona si es necesario, a exponerme tal cual soy, a quitar todas las defensas que he creado para protegerme del dolor y confiar en que tú cuidarás mi corazón.
Estoy dispuesto a estar dispuesto.